Mostrando entradas con la etiqueta República. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta República. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de abril de 2009

MANIFIESTO DE IZQUIERDA REPUBLICANA ANTE EL 14 DE ABRIL


Desde Izquierda Republicana nos dirigimos a todos los demócratas con ocasión de la celebración del 78 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española.
Sostenemos que esta celebración debe servir para recuperar el viento emancipador contenido en los valores de libertad, igualdad y fraternidad que confluyeron de manera ejemplar en aquella época histórica a la que rendimos homenaje. Es ese viento, el de la República, el viento del poder del pueblo y es el empuje que necesita nuestro país para una verdadera renovación democrática. Para ello hay que desechar cualquier apelación a la nostalgia o a una falsa "pureza republicana" que sólo conduce a la automarginación política. Creemos que República fue, entonces, el alma común de todas las fuerzas progresistas y renovadoras. Estamos convencidos de que también hoy Republica debe ser igualmente el punto de encuentro en el que converjan los movimientos de izquierda transformadores y de progreso de nuestro país.
En una situación como la de hoy, de desprecio por lo público con el fin de permitir el arbitrario juego de las fuerzas del mercado y el provecho de los más fuertes, la República reivindica lo público, la res-pública, lo que es de todos, un patrimonio común que prevalece sobre los beneficios y el lucro privado. La justicia se encuentra en la República, no en el mercado.
Ante la situación actual de degradación de las instituciones democráticas mediante una delegación y dejación del protagonismo de los ciudadanos limitando su responsabilidad al mero ejercicio del derecho de sufragio, sin deliberación, participación y control constante, la República, por el contrario, propone un radicalismo democrático inspirador de nuevas instituciones y mecanismos para que la ley sea la voz de todos y el gobierno realmente el del pueblo y no solo para el pueblo. Hay que atreverse a más democracia.
Se hace patente un desafecto de los ciudadanos por la política motivado por su reducción a la alternancia de los mismos, bajo el chantaje repetido incesantemente de un presunto voto útil, y la exclusión de los planteamientos críticos y transformadores. Se constata el comportamiento de los gobiernos, altivos y míseros con las demandas de los humildes y humildes en concesiones a los poderosos. La República, por el contrario, propone una construcción ilusionante de una sociedad más justa y atenta a los más desvalidos, que recupere para la actividad política su dignidad moral de compromiso por lo que es de todos, vinculada a la ética, a la virtud publica y a la honradez, en la que se deje oír la voz crítica de propuestas que abran otras alternativas y caminos. La voz de los más pobres y de los más numerosos, la voz de la auténtica democracia.
Continúa una estructura social y económica injusta donde se agravan progresivamente la desigualdad y las situaciones de carencia, aumentando por otro lado la acumulación de riqueza de los más opulentos. La República afirma que la libertad es ilusoria si no se dan las condiciones materiales suficientes, porque en condiciones de desigualdad material siempre los mas afortunados se hacen los más fuertes social y políticamente, y los no privilegiados son los que nunca deciden. La Republica significa no permitir ninguna dominación arbitraria, ni en la política, ni en la empresa, ni en la casa, ni en las conciencias.
Frente a la decadencia del pensamiento político, el Foro de los Republicanos de Izquierdas os planteamos el proyecto de una izquierda desinhibida, ajena al monopolio ideológico del liberalismo capitalista, apelando a la razón y la imaginación políticas, a la grandeza liberadora de nuestras raíces socialistas y republicanas.
Contra el empobrecimiento cultural impuesto por el dominio del pensamiento único, y la información única, resultado de la degradación de la cultura y la educación a la condición de mercancía, la República reafirma el valor central de la educación y la cultura como una luz para el progreso y para la convivencia ciudadana.
En el momento actual, los integrismos de algunas religiones y sectas niegan el gobierno de las personas por ellas mismas y pretenden someterles a señores, humanos o divinos, o a sus autoproclamados portavoces. La República reclama el autogobierno laico de los ciudadanos. Rechaza todo sometimiento que no venga de lo dispuesto por nosotros mismos, no de señores, ni de patrones, ni de iglesias ni de empresas.
En el actual mundo globalizado se acentúa el poder de intereses corporativos desmesurados sometiendo a cualquier comunidad a las fuerzas arbitrarias del capital y llevando a poblaciones enteras a un genocidio, permanente de hambre, emigración y guerras fomentadas. La República propone la globalización de la fraternidad y la apertura de una ciudadanía diversa en la acogida hospitalaria de otros ciudadanos que a ella se incorporen.
República es el lenguaje y el mensaje que se eleva hoy como lo fue aquel 14 de abril de 1931 y como siempre ha sido: la esperanza histórica del pueblo y el atrevimiento de la democracia. Por ello, el Foro de los Republicanos de Izquierdas os invita a todos a participar en un movimiento abierto a la deliberación de quienes creemos en la República y en el republicanismo como lenguaje común de los demócratas y la izquierda.
Salud y República. [arriba]

martes, 10 de febrero de 2009

Manifiesto de "ciudadanos por la República" de Cuenca con ocasión del aniversario de la proclamación de la Primera República española

MANIFIESTO DE “CIUDADANOS POR LA REPUBLICA” DE CUENCA CON OCASIÓN DEL 11 DE FEBRERO, CONMEMORACION DE LA PRIMERA REPUBLICA ESPAÑOLA DE 1873

Este 11 de febrero la Asociación de Ciudadanos por la Republica de Cuenca quiere conmemorar la proclamación, el mismo día del año 1873, de la Primera República Española. Tras la fuga de Isabel II de Borbón y la abdicación del breve reinado de Amadeo de Saboya impotentes en resistir el oleaje de la realidad política, una Asamblea Nacional aprobando la propuesta de Pi y Margall, Figueras, Salmeron y otros diputados, “asume todos los poderes y declara como forma de gobierno La República”.

La intención de esa conmemoración no es la añoranza melancólica del pasado. Si somos fieles a la fecha también lo somos al espíritu que impulsa siempre a las clases populares al ejercicio de su emancipación social y de su soberanía, que se ha manifestado siempre en torno a lo que República significa para el pueblo, y que siempre ha entendido que más allá de una forma de Estado, Republica, como Democracia, es una tradición milenaria de libertad real y del autogobierno de los ciudadanos. Celebrando la proclamación de la Primera República Española queremos contribuir a recuperar en la conciencia ciudadana la genuina radicalidad de lo que democracia significa.

En la actualidad, ideas como soberanía, ciudadanía o democracia han quedado reducidas al mero ejercicio periódico de la votación y la delegación ciega y total de los derechos de los ciudadanos en una clase profesional política ganadora. Se ha echado en olvido que para la tradición secular republicana no existe democracia sin ciudadanía y no existe ciudadano si ése no protagoniza la vida política. No existe ciudadano libre si está sometido a condiciones materiales y sociales que lo impiden Se ha abandonado la voluntad de todos en manos de un mercado y una economía no subordinada sino a unas fuerzas ajenas a la decisión del cuerpo de ciudadanos que públicamente y deliberadamente deciden lo que consideren asuntos que sean de interés común. La crisis actual nos ha demostrado que ese ámbito de un “libre mercado”, es, en realidad, libre de la voluntad política de todos. Es el de la libertad y arbitrio de los poderosos y de los intereses especulativos del capital financiero.

En aquella breve ocasión de la Primera república, Pi y Margall, señalaba, una vez frustradas las esperanzas republicanas, las causas del fracaso: La traición de los que se adhirieron oportunistamente e interesadamente a las instituciones a las que antes combatían. El daño que produce en los partidos populares la discordia. El poder de los caciques y de las grandes fortunas. La deserción de los republicanos que tomaron por realismo la dejación de los afanes nobles. La atención a intereses locales y parciales y no a la responsabilidad en el compromiso común. El entreguismo a los poderes fácticos de un gobierno que se confiaba que era amigo de la República. Todas aquellas reflexiones son de una palmaria actualidad. Y Pi y Margall añadía que aquello debía servir de enseñanza. Hacemos nuestras sus palabras en esta conmemoración que proponemos.

También fue decisiva en el fracaso de las esperanzas la reacción a las reclamaciones populares que inmediatamente y espontáneamente emergieron y que comprendieron que República era algo más que una forma de ser gobernados por los mismos. Que entendieron que República era la posibilidad de emancipación En aquella ocasión se manifestaron las primeras reclamaciones de reforma agraria, de ocupación de tierras y redención de condiciones de subordinación campesina, de democratización del ejercito, de abolición de la esclavitud. Reivindicaciones heredadas de una larga tradición de protesta que entendió pronto que República es liberación de toda tiranía política y social.

Ya vencida aquella 1ª República, las tropas del ejército regular, en diciembre de 1874 disolvieron la última milicia popular de San Feliu de Guixols, acusada de haberse atrevido a “ostentar una bandera roja”.

martes, 15 de abril de 2008

DESPUÉS DEL 14 DE ABRIL. LA RUTINA DE LA CONMEMORACIÓN REIVINDICATIVA

http://usuarios.lycos.es/jmsebcar/larutina.pdf

lunes, 14 de abril de 2008

MANIFIESTO del FORO DE LOS REPUBLICANOS DE IZQUIERDAS

MANIFIESTO del FORO DE LOS REPUBLICANOS DE IZQUIERDAS

14 DE ABRIL 2008

Desde el Foro de los Republicanos de Izquierdas, plataforma integrada por militantes de la izquierda republicana que pretendemos contribuir a un proceso unitario de reconstrucción de la izquierda crítica, basado en la revitalización de los ideales republicanos, laicos, libertarios y socialistas, nos dirigimos a todos los demócratas con ocasión de la celebración del 77 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española.

Sostenemos que esta celebración debe servir para recuperar el viento emancipador contenido en los valores de libertad, igualdad y fraternidad que confluyeron de manera ejemplar en aquella época histórica a la que rendimos homenaje. Es ese viento, el de la República, el viento del poder del pueblo y es el empuje que necesita nuestro país para una verdadera renovación democrática. Para ello hay que desechar cualquier apelación a la nostalgia o a una falsa "pureza republicana" que sólo conduce a la automarginación política. Creemos que República fue, entonces, el alma común de todas las fuerzas progresistas y renovadoras. Estamos convencidos de que también hoy Republica debe ser igualmente el punto de encuentro en el que converjan los movimientos de izquierda transformadores y de progreso de nuestro país.

En una situación como la de hoy, de desprecio por lo público con el fin de permitir el arbitrario juego de las fuerzas del mercado y el provecho de los más fuertes, la República reivindica lo público, la res-pública, lo que es de todos, un patrimonio común que prevalece sobre los beneficios y el lucro privado. La justicia se encuentra en la República, no en el mercado.

Ante la situación actual de degradación de las instituciones democráticas mediante una delegación y dejación del protagonismo de los ciudadanos limitando su responsabilidad al mero ejercicio del derecho de sufragio, sin deliberación, participación y control constante, la República, por el contrario, propone un radicalismo democrático inspirador de nuevas instituciones y mecanismos para que la ley sea la voz de todos y el gobierno realmente el del pueblo y no solo para el pueblo. Hay que atreverse a más democracia.

Se hace patente un desafecto de los ciudadanos por la política motivado por su reducción a la alternancia de los mismos, bajo el chantaje repetido incesantemente de un presunto voto útil, y la exclusión de los planteamientos críticos y transformadores. Se constata el comportamiento de los gobiernos, altivos y míseros con las demandas de los humildes y humildes en concesiones a los poderosos. La República, por el contrario, propone una construcción ilusionante de una sociedad más justa y atenta a los más desvalidos, que recupere para la actividad política su dignidad moral de compromiso por lo que es de todos, vinculada a la ética, a la virtud publica y a la honradez, en la que se deje oír la voz crítica de propuestas que abran otras alternativas y caminos. La voz de los más pobres y de los más numerosos, la voz de la auténtica democracia.

Continúa una estructura social y económica injusta donde se agravan progresivamente la desigualdad y las situaciones de carencia, aumentando por otro lado la acumulación de riqueza de los más opulentos. La República afirma que la libertad es ilusoria si no se dan las condiciones materiales suficientes, porque en condiciones de desigualdad material siempre los mas afortunados se hacen los más fuertes social y políticamente, y los no privilegiados son los que nunca deciden. La Republica significa no permitir ninguna dominación arbitraria, ni en la política, ni en la empresa, ni en la casa, ni en las conciencias.

Frente a la decadencia del pensamiento político, el Foro de los Republicanos de Izquierdas os planteamos el proyecto de una izquierda desinhibida, ajena al monopolio ideológico del liberalismo capitalista, apelando a la razón y la imaginación políticas, a la grandeza liberadora de nuestras raíces socialistas y republicanas.

Contra el empobrecimiento cultural impuesto por el dominio del pensamiento único, y la información única, resultado de la degradación de la cultura y la educación a la condición de mercancía, la República reafirma el valor central de la educación y la cultura como una luz para el progreso y para la convivencia ciudadana.

En el momento actual, los integrismos de algunas religiones y sectas niegan el gobierno de las personas por ellas mismas y pretenden someterles a señores, humanos o divinos, o a sus autoproclamados portavoces. La República reclama el autogobierno laico de los ciudadanos. Rechaza todo sometimiento que no venga de lo dispuesto por nosotros mismos, no de señores, ni de patrones, ni de iglesias ni de empresas.

En el actual mundo globalizado se acentúa el poder de intereses corporativos desmesurados sometiendo a cualquier comunidad a las fuerzas arbitrarias del capital y llevando a poblaciones enteras a un genocidio, permanente de hambre, emigración y guerras fomentadas. La República propone la globalización de la fraternidad y la apertura de una ciudadanía diversa en la acogida hospitalaria de otros ciudadanos que a ella se incorporen.

República es el lenguaje y el mensaje que se eleva hoy como lo fue aquel 14 de abril de 1931 y como siempre ha sido: la esperanza histórica del pueblo y el atrevimiento de la democracia. Por ello, el Foro de los Republicanos de Izquierdas os invita a todos a participar en un movimiento abierto a la deliberación de quienes creemos en la República y en el republicanismo como lenguaje común de los demócratas y la izquierda.

Salud y República.

Comisión Promotora del Foro de los Republicanos de Izquierdas

republicanosdeizquierdas@gmail.com

 
FORO DE LOS REPUBLICANOS DE IZQUIERDAS - Templates Novo Blogger